13. Hyde Park.
1 Julio 2010
Cogí el teléfono y marqué esa larga fila de números que haría que sonase el teléfono fijo de una casa.
Tras pasar el auricular por unas cuantas orejas ajenas llego a la de Harry que se asombró de la llamada y de la aceptación que le hice, para acompañarle esta tarde a hacer esos recados.
Lara: ¿Y bien? - Me preguntó sonriente.
Tu: Me ha dicho que pasará a por mi dentro de un par de horas - Le informé mientras subía las escaleras - Así que voy a darme una buena ducha.
Lara: Vale, tú pásatelo bien, yo acabaré de colocar estas cajas que quedan. - Dijo desde el salón.
Asentí aunque no me viese, y entré dentro de la ducha. Estaba en un estado complejo, por una parte me sentí emocionada por pasar la tarde con Harry, pero por otra sentí miedo y temor, cobardía junto con unos nervios en el estómago que me echaban hacía atrás.
Salí y me sequé el pelo mirando esa cara que tenía en el espejo la cuál reflejaba el nerviosismo en mi.
Lara: ¡Harry, ya esta aquí! - Chilló desde abajo.
Acabé de colocarme esa camisa vaquera que llevaba desabrochada y cogí el bolso que estaba encima de la cama.
Bajé las escaleras y allí me topé con Harry hablando tranquilamente con Lara, llevaba puesto unos vaqueros acompañados con una camiseta blanca con cuello ancho.
Harry: Hola Kate. - Dijo acercándose y dándome un tímido abrazo - Me ha sorprendido la llamada de antes, no pensaba que me llamarías.
Tu: Eh... bueno, me dijo Lara que tenías que hacer unos recados - Le expliqué - Y que te gustaría que te acompañase.
Lara: Claro, claro. - Dijo sonriendo y abriendo la puerta de salida - Y ella está encantada de acompañarte. ¿A que si Kate?
Tu: Si, claro. - Dije sonriendo - A mi no me importa.
Lara: Pues ya esta. - Dijo alzando las manos - Adiós chicos.
La miré extrañada por la actitud que estaba teniendo, parecía que nos quisiera echar de casa cuanto antes. En cambio Harry le dedicó una complaciente sonrisa a la que Lara recibió con entusiasmo.
Ambos salimos al jardín y caminamos hacía la puerta de salida a la calle, donde tenía aparcado su coche justamente en la entrada.
Tu: ¿Y que recados tienes que hacer? - Pregunté con curiosidad.
Harry: Pues... - Dijo entrando a mi lado en el coche - Tenía que ir a comprar unas cosas, si.
Asentí y sonreí mirando por la ventana, cruzamos el barrio de Mayfair y aparcó el coche en Curzon Street. Bajé del coche después de que Harry me abriese la puerta, un par de chicas adolescentes se acercaron a Harry para que les firmasen un autógrafo y él feliz aceptó.
Harry: Bonita tarde - Dijo caminando a mi lado - Hoy hace un buen día.
Tu: Si. - Dije asintiendo - Hoy a salido un buen día.
Miré hacía otro lado, dándome cuenta de que no sabíamos ni como romper este silencio que había y empezamos a hablar del tiempo Londinense.
Harry: La gran parte del año hacen días fríos y con lluvia - Me explicó - Pero merecen la pena salir cuando sale el sol.
Tu: Allí donde vivo normalmente, casi todos los días hace sol - Le dije - Pero también llueve como, como en casi todos los lados.
Negué cerrando los ojos, y mirando hacía el suelo, me moría de la vergüenza en estos momentos. Me giré y me di cuenta de que el chico de Chelmsford se había parado, miré a mi alrededor y pude contemplar un bonito paisaje lleno de árboles, bancos, flores, césped...
Tu: ¿Dónde estamos? - Le pregunté acercándome a él.
Harry: Estamos en Hyde Park. - Dijo suspirando.
Me quedé extrañada el verme allí dentro, pero al parecer entre tanto hablar nos habíamos desviado del camino que teníamos que seguir y habríamos acabado aquí dentro.
Tu: Será mejor que salgamos - Le dije - Aún tenemos que hacer los recados.
Harry: No, espera. - Una mano me cogió delicadamente del brazo - Es que verás, te parecerá absurdo pero... no hay ningún recado que hacer - Le miré con cara extrañada - Me inventé lo de los recados simplemente para pasar una tarde contigo.
Arqueé las cejas y no pude evitar sonreír mientras miraba al suelo.
Tu: Bueno, pero si querías pasar una tarde conmigo - Le expliqué - simplemente tendrías que habérmelo dicho, no hacía falta que te inventaras nada.
Harry se rió mientras enseñaba esos perfectos dientes que tenía, y sus ojos azules brillaban bajo los rayos del sol.
Harry: ¿Te apetecería ir a dar un paseo? - Me ofreció
Tu: Me encantaría - Sonreí.
Caminamos uno al lado del otro bajo ese calor que nos brindaba la tarde, por nuestro lado pasaban niños correteando junto a sus padres, personas llevando bicicletas o haciendo footing. Llegamos a una pequeña explanada cubierta de césped que nos ofrecía un rato tranquilo y agradable, por lo que decidimos aceptarlo y sentarnos bajo ese cielo despejado.
Tu: Me siento tranquila y feliz aquí - Dije mirando a mi alrededor.
Harry: Yo también - Murmuró - Normalmente me gusta venir aquí, cuando me siento agobiado o intranquilo, por alguna cosa. Me hace librarme de los problemas.
Cerré los ojos disfrutando de los sonidos que me dedicaba la naturaleza y no dude en echarme hacía atrás y quedar tumbada encima de la hierba.
Noté una cabeza apoyada en mis piernas y al abrir los ojos me topé con unos azules que me observaban mientras estaban recostados en mi.
No sabría decir el tiempo que estuvimos mirándonos en silencio, pero era tranquilizador observar sus ojos, ya no sentía el miedo o temor al estar con él, a hacer el ridículo o a no saber que decir cuando hablaba con él, me sentía bien.
Levantó su cabeza de mi pierna y se quedó sentando mirando hacía algún lado, al igual que él me levanté y me quedé sentada a su lado, y aunque todo sucediera rápidamente lo recordaré siempre.
Acercó lentamente su cara hacía la mía ayudándose de la mano que tenía puesta detrás de mi cuello, y con lentitud noté sus labios contra los míos. Deslizó su lengua por mi labio de abajo, para después separarse rápidamente de mi.
Harry: Lo, lo siento - Dijo con los ojos muy abiertos - Lo siento mucho, no era mi intención hacer eso.
Tu: ¿Besarme? - Pregunté entrecortadamente.
Harry: Si, besarte. - Asintió rápidamente - Lo siento, ha sido un impulso que no debería haber tenido. Pero lo sentía en ese momento y...
Sin saber lo que me ocurrió en esos momentos, me levanté del suelo como él había hecho antes, y sin prestar atención a lo que me estaba diciendo llevé mis manos a su rostro y lo acerqué el mío, para volver a atrapar sus labios entre los míos.
Mis ojos se encontraban cerrados con fuerza, pero noté como sus brazos me juntaban contra él, en un mero intento de que no me escapase.
Terminamos el beso despacio, como si tuviésemos todo el tiempo del mundo, y bajo una respiración entre cortada abrimos los ojos, para mirarnos con miles de dudas dentro de nosotros.
Harry: ¿Por qué has hecho eso? - Preguntó mirándome a los ojos.
Tu: Tal vez, porque yo también lo sentía en ese momento - Respondí con temor.
Arqueó las cejas y no ocultó la sonrisa que se le iba creando en estos momentos en el rostro.
Caminábamos hacía la salida de Hyde Park, sin haber aclarado las dudas que cada uno teníamos de lo que acababa de suceder.
Monté en el coche y nos dirigimos hacía su casa, donde estarían los demás incluyendo a Lara.
CAPÍTULO COMPLETAMENTE NUEVO, INEXISTENTE EN LA ANTERIOR HISTORIA QUE ESTABA AQUÍ SUBIDA. AUNQUE ESTO NO CAMBIA MUCHO LAS COSAS PORQUE EN UN FUTURO ME IMAGINO QUE CONTINUARAN IGUAL, AUNQUE SI QUE MODIFICO Y MODIFICARÉ ALGO QUE NO ME LLEGUE A GUSTAR.
GRACIAS POR VOLVER A LEER Y POR LAS MANOS VERDES Y COMENTARIOS QUE DEJAIS. UN BESO A TODAS.




